Restaurante Cañaveral
A 5 km
Buscador de Coctelerías y Bares de Autor — Encuentra tu trago ideal
Buscador de Coctelerías y Bares de Autor — Encuentra tu trago ideal
Dentro de la oferta comercial de Vigo, figura Marina Cíes Beach Club, una entidad especializada en Restaurante. Este negocio se encuentra en Av. Samil, 32, dando servicio a la zona de . Si buscas calidad, Marina Cíes Beach Club mantiene un compromiso firme hacia la excelencia en Restaurante. Los interesados pueden acudir a Marina Cíes Beach Club para recibir asesoramiento.
Una pena que un local en esa ubicación privilegiada esté tan desaprovechado y tan descuidado, tanto en la atención del escaso personal como en las instalaciones, con algunas zonas sin utilizar. Da la impresión que a la empresa que lo gestiona le es indiferente que funcione mejor o peor.
Vinimos a tomar un café y por falta de personal, o falta de compañerismo, tardaron unos 15 min en atendernos, no habiendo más de 6 clientes en el interior del bar, y 2 personas en terraza. La mesa ni nos la limpiaron, habiendo cáscaras de croissant. Se observa en la foto nuestros cafés, con restos de comida de otras personas.
El lugar sólo vale la pena por las vistas.
Muy mala experiencia. Desde el principio fuimos educados, pese a la falta de personal y a la larga espera tanto para que nos tomaran la comanda como para que nos sirvieran. El camarero, un hombre con gafas y pelo negro, tuvo una actitud poco profesional y maleducada. Después de servirnos incluso hizo un comentario despectivo: “Ay, qué paciencia hay que tener con esta gente”, totalmente injustificado.
Pagamos y dejamos lo que nos habían servido, ya que el trato fue inaceptable. El respeto al cliente debería ser básico.
Experiencia pésima y vergonzosa. Nos hicieron esperar una eternidad para tomar nota y otra más para servirnos, pese a que desde el primer minuto fuimos educados y pacientes. El camarero, un hombre con gafas y pelo negro, tuvo una actitud chulesca y nada profesional. El colmo fue escucharle decir después de servirnos: “Ay, qué paciencia hay que tener con esta gente”. Totalmente fuera de lugar y una falta de respeto absoluta.
Pagamos y dejamos lo que nos sirvieron. El trato fue tan lamentable que no merecía ni quedarse. Así no se atiende a nadie.
Nuestra experiencia en esta cafetería fue muy negativa. Desde el primer momento fuimos educados y pacientes, a pesar de la evidente falta de personal y de la desorganización del servicio. Tardaron mucho en venir a preguntarnos la comanda y, una vez hecha, la espera para recibir lo pedido fue excesiva.
El trato por parte del camarero —un hombre con gafas y pelo negro— fue especialmente desagradable. Además de la lentitud, su actitud fue poco profesional y maleducada. Para colmo, después de servirnos, hizo un comentario totalmente fuera de lugar y despectivo: “Ay, qué paciencia hay que tener con esta gente”, cuando en ningún momento habíamos mostrado malas formas ni exigencias.
Creemos que un mínimo de respeto hacia el cliente es fundamental, y en este caso brilló por su ausencia.
INVITO A ESE CAMARERO A TOMAR UNAS CLASES DE EDUCACIÓN O BUSCARSE OTRO TRABAJO.
Solo hemos entrado a tomar una caña, el local es muy grande con unas vistas espectaculares, pero podía estar un poquito más cuidado y limpio. El camarero muy amable
¿Qué ha pasado?
Este local ha pasado de ser lo más cuando abrió a ser un desastre!!
Sé que es el último día del año, pero esto no pasa un control de higiene…ni de broma! Las mesas sin limpiar, en el suelo hay comida tirada, las mesas en la terraza con platos sin recoger y las palomas encima, en el baño no hay ni soporte para papel higiénico, el vaso de refresco con costra de suciedad…dos chicos atendiendo mesas a la velocidad del caracol y 3 chicas detrás de la barra. Los cristales igual de sucios que las barras… entre el aspecto y la música no sabía si estaba en el Marina Cíes o en el Manco. Me dió muchísima pena.
Muy mala atención al cliente , servicio lento , sin limpieza de mesas ,con un aperitivo de 4 aceitunas de mala presencia . Una lástima este servicio tan malo en un entorno tan bonito
Una pena de local, en primera línea de playa, bonito y bien decorado pero muy mal atendido y descuidado. Se puede tomar una caña o una copa por la ubicación , pero nada más.
Vivimos cerca y a veces venimos a tomar un café por su ubicación pero nada más que eso, no se nos ocurre nada más por las experiencias , sino fuera así ,vendríamos a menudo.
Da la impresión de que al dueño le da igual porque los camareros y el personal cambia continuamente y se nota que no los contratan por su profesionalidad.
No me gustó, entramos con la idea de comer, le preguntamos a un chico y nos dijo que nos sentaramos que nos traía la carta, estuvimos sentados y pedimos unas sangrías, que por cierto se bebían pero eran bastante malillas, nos atendió una camarera bastante apática, mientras esperabamos por la carta que no llegó (xq nos fuimos antes) mientras bebimos una supuesta sangría (unos 20 mints como mínimo), vimos que el lugar tampoco estaba demasiado limpio sobre todo los cristales, así que entre una cosa y otra no llegamos a comer. En positivo, tengo que decir, que está muy bien ubicado, frente a la playa y bonito.
No pongo menos estrellas porque no se puede…la amabilidad de la primera camarera que nos atendió....brillaba por su ausencia, cero sonrisa…Vinimos a tomar el aperitivo y tardaron más de una hora en servirnos una ración de croquetas y unos mejillones, que no nos sirvieron antes porque los mejillones no se abrían…dicen… 🤦♀️ las croquetas y el alioli muy ricos, salvo la última que solo era cascarón, sin bechamel, pero los mejillones…ni el más grande medía un centímetro…vistas espectaculares para tomar cervecita o café, pero no recomiendo pedir nada de comida..a no ser que se quiera cenar cuando un@ va a comer…por lo menos no nos cobraron una consumición…pero, sin duda, ¡no me volverán a ver por aquí!
Fatal, el camarero un desastre, nos puso 4 aceitunas y al pedirle unas gominolas nos dijo que se llevaba las aceitunas. Se añadió una nueva persona a la mesa con una nueva consumición, y finalmente nos fuimos cansados de esperar sin que devolviera el cambio de un refresco que ya de por si cuesta 3,90€! Sí quitas la ubicación en la terraza, es para no volver
La comida excelente, nos gustó mucho el arroz de mar. Vine con mi pareja y su familia a todos nos encantó la comida, lo único fue el servicio que no estuvieron tan atentos, Del resto todo bien.
El desayuno, es bueno, nos gustó. Por eso repetí para comer. Y mi sorpresa es que no saben hacer arroz. Pedimos arroz. Y lo sacaron duro. Lo reclamamos y volvimos a pedir y volvió a salir duro. Después de 2 horas y media nos fuimos. Y ni lo siento ni salió el encargado ni nada por el estilo, no recomiendo el lugar para comer…
Al menos no pedir arroces, el resto bueno… sin más!
⭐ Una estrella porque Google no me deja poner -50.
“Local de categoría”... sí, de la categoría de “accesibilidad opcional”. El ascensor a la terraza lleva fuera de servicio, pero no se preocupen: tampoco lo puede usar nadie, así que igualdad para todos.
(Por si sirve de algo: tengo una lesión crónica en una pierna, pero oye, el deporte de subir escaleras viene incluido en la experiencia).
Remate final: pedimos dividir la cuenta porque éramos varios y queríamos pagar cada uno lo suyo… y el camarero nos ilumina con un “para mí sería mejor todo junto”. Claro, para usted, señor camarero. Para nosotros, ni hablar.
Ubicación estupenda, accesibilidad a la terraza nivel sube si puedes y trato...👌
Club al pie de la playa de Samil de Vigo con una ubicación privilegiada. Un lugar ideal para posture Ar y tomarte cóctel después de la playa. El servicio bastante amable y la única pega es que necesitan mejorar un poquito el mantenimiento y la limpieza. Merece la pena una visita.
Pasamos de casualidad buscando dónde comer bien y a pesar de que tenían la terraza con bastantes sitios, nos pusieron todo tipo de inconvenientes para sentarnos: mesas reservadas pero sin cartel de reservado, nos ofrecían una alejada del paseo a pleno sol a las 14:30 de la tarde sin intención de mover una sombrilla. Aceptamos entrar dentro ya que nos dieron a elegir entre las mesas de 4 (éramos 3) y cuando elegimos una, sin explicación nos dijeron que no, que nos daban a elegir entre dos cerca de la barra. Era incomprensible porque el salón estaba vacío a excepción de una mesa. Decidimos irnos a otro sitio y no volver. Es la primera vez que recibimos este tipo de trato. No puedo opinar sobre la comida porque no llegamos a sentarnos pero desde luego, con este trato me alegro de no haber gastado ni un euro allí.
Buena terraza en la playa de Samil, Vigo para ver el atardecer, cenar y tomar un cóctel.
Pedimos Pizza carbonara y croquetas. Muy bueno todo. Los cócteles normales para el precio que tienen (10€ aproximadamente).
La ubicación es espectacular pero fuera de eso mi primera experiencia no ha sido del todo buena, pedimos un café cortado, un descafeinado de sobre con leche y una tostada con jamón, aguacate, huevo y tomate, nos trajeron un café solo y un descafeinado de maquina con leche, por cierto iban servidos en unas tazas y con unas cucharillas que necesitaban un repasito por decirlo de un modo elegante, se fueron de vuelta y cuando nos los trajeron nuevamente ya venian bastante presentables pero el descafeinado no era de sobre como lo había pedido con lo cual se fué nuevamente de vuelta, cuando por fin lo traen correctamente la leche estaba bastante templada tirando a fria y la tostada no llevaba jamón a pesar de haberla pedirla con el, en fin!!! no estaba mal del todo.
Una pena porque el servicio aunque es bastante joven parece muy agradable y se ve que se esfuerzan por atender bien en la medida de lo posible ya que estamos hablando de un local en primera linea de playa con unas 50 mesas en la terraza aproximadamente y en temporada alta con un volumen de trabajo elevado en esta epoca del año para el poco personal que atendia
Dos estrellas porque el camarero Alex (quiero recalcar su buena atención y alegría) y el mojito de mango fueron lo mejor del
paso por el restaurante.
Increíble que 18,50 sea lo que valen unas zamburiñas congeladas, y las croquetas que traen del mercadona (seguramente) ya ni te cuento.
Si quieren postureo vengan, si quieres comer bien pues no lo recomiendo.