Minigolf bar Montplà. Pàdel. Tennis.
A 5.72 km
Buscador de Coctelerías y Bares de Autor — Encuentra tu trago ideal
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En el directorio de Gualta, sobresale Restaurante Mas Sorrer, una entidad especializada en Restaurante. La sede de Restaurante Mas Sorrer en Ctra. Torroella a Parlavà, GI-643, Km. 0,5 lo posiciona como un centro clave para Restaurante de cocina catalana. Si buscas calidad, Restaurante Mas Sorrer mantiene un compromiso firme hacia la excelencia en Restaurante. Aquellos que requieran Restaurante pueden acudir a Restaurante Mas Sorrer para consultar disponibilidad.
Hemos venido para tomar algo y bailar, cuando hemos salido a las 3 no nos han dejado quedarnos en el patio de fuera para esperar al taxi, nos han dicho que nos esperásemos en la carretera. Pobres los seguratas que tienen que echar a la gente a las 3am y el dueño que se plantee pagar a sus empleados 30 mins más hasta que la gente se vaya.
Era de los mejores lugares de la zona.. y ha cambiado un par de veces la gestión y a cual peor... Los Girasoles originales, era el mejor.. una pena ver como se cargan algo que tenía buen gusto y encanto
Después de pagar una entrada a un precio excesivo , la oferta de bebidas era escasa. Pepsi en lugar de Coca-Cola… sobre el ambiente no era malo, pero poco volumen de musica y DJ justo para un lugar tan grande. Los baños a pesar de controlados pésimos en cuanto a higiene. En mi opinión un quiero y no puedo de lugar…. No entiendo la fama que tiene para lo que ofrece. En la Costa Brava hay sitios mejores.
Si buscas pagar 20 € por sentirte atrapado en un lugar abarrotado, con un ambiente tenso y un trato distante, este es tu sitio ideal. La decoración está cuidada, pero no sirve de mucho cuando lo único que quieres es salir cuanto antes. Una experiencia que consigue que no quieras repetir jamás.
La chica de la entrada no nos dejó pasar q dos personas nada más salir de la discoteca para hacernos una foto en grupo que llevábamos 7horas dentro, no solo siendo mal educada sino amenazando que nos iba a pegar si pasábamos. Realmente impensable en un sitio donde nos hemos gastado 70€ por persona. Era por la parte de atrás al recinto. Un trato muy injusto y muy muy mejorable.
Compramos entradas con antelación para ver a Toni Cayena y una vez allí no apareció y nadie nos informó de nada, es más, a las dos personas del servicio que preguntamos no tenían idea de nada. Entiendo que puede pasar alguna cosa que impida llevar a cabo los planes pero no anunciaron nada por las redes, y les envié un mensaje privado que han leído pero no se han dignado a contestar.
A Toni Cayena le hemos visto de manera gratuita en varios locales y aquí pagamos, y no poco, y nadie nos da explicaciones y mucho menos una compensación… en fin. Se me han quitado las ganas de volver.
Compré unas entradas para la fiesta de Mas Sorrer el sábado 26/07 y me equivoqué en la fecha ya que las necesitaba para el fin de semana siguiente. Me pusé en contacto con ellos por teléfono ( no sirve para nada porque te redirigen a su perfil de Instagram) y les contacté por ambas vias Whatsapp e Instagram intentandolo solucionar. Su respuesta fue redirigirme continuamente sin ofrecerme ninguna solución, estuvieron así durante 1 semana en vez de ayudarme. Son unas entradas de 30€ e ibamos a ir las mismas personas (las entradas eran nominativas), la única gestión por su parte era cambiar la fecha.
Conclusión: Típico sitio de moda que va sobrado y que da mal servicio. NO recomendable
Mal servicio. No saben respetar el tiempo de las personas. No recomendable!!!
Después de más de una hora y media en una fila, esperando para poder tener una mesa, y poder cenar, la chica de la entrada que estaba “gestionando” las reservas, nos dice que aún tenemos que esperar diez minutos más para poder entrar ( que fueron en realidad más de 30) con un local prácticamente vacío y sin personas.
Lo curioso es que para los amigos de la persona que gestionaba la reserva si que había sitio y mesas disponibles, sin importarle que habíamos un montón de personas mucho antes esperando para comer.
Si me hubiesen dicho desde un principio que no íbamos a entrar, pues yo busco un plan B, pero no me dejes esperando como tonta durante 1 hora y media, para luego no entrar, y ya no tenía opción de irme a otro lugar a cenar.
Primera y última vez que voy.
No os fiéis de las fotos, solo hay comida mexicana. Además, tanto el servicio (que aunque los camareros le ponian ganas no daban a basto) como la comida pésimo. Trajeron la comida sin haber llegado las bebidas. Además trajeron solo la comida de 5 personas cuando éramos 13 y tuvimos que reclamar la comida que faltaba. Los nachos frios, los tacos incomestibles.
Fui con mi pareja con la idea de comer los famosos arroces. Nos encontramos con una nueva carta más propia de una paradita de feria que de un restaurante con nombre como es Más sorrer…. Su plato estrella, hot dog a 15€….Literalmente una decepción. Obviamente no volveremos, 0 recomendable
Vinimos por la fiesta de Sant Joan y fue una velada agradable con menú cerrado. Debo destacar el carpaccio de calabacín; estaba súper fresco y rico. Aunque el lugar estaba lleno por la fiesta, el servicio estuvo bastante bien. Volvería para probar mejor la carta y ver con que me sorprenden.
Solo he estado allí en una boda, sé que tiene restaurante y el sitio de copas de moda de la costa brava pero solo voy a opinar de la boda. Es un sitio muy original hippie chic campestre, la comida tipo cocktail era original evitando los menús típicos de las bodas. La zona de discoteca al aire libre me gustó también. Le veo una pega grande y es que no hay sombras ni resguardo en caso de lluvia.
El servicio muy bueno. Los camareros fueron muy comprensivos y agradables en todo momento. Pero tuvimos que devolver una paella entera para 4 porque no era comestible y dos pescados porque estaban crudos. Llegamos a las 20.30 con reserva a esa hora y acabamos cenando a las 23 por todos los problemas con los platos. Por lo que cuesta el restaurante debería tener una calidad mucho superior.
El lugar y ambiente está bien y es recomendable pero solo para ir a tomar algo y salir para comer o cenar no en el restaurante no.
Restaurante moderno y agradable. Fuimos un grupo de amigas a cenar allí, fue una buena experiencia. Comida de calidad aunque justo de cantidad por el precio del plato.
Sin duda, de los entrantes recomendamos las alcachofas a la brasa. En cuanto a platos principales, probamos el lomo de atún, de primera calidad, aunque las verduras que lo acompañaban no potenciaban el sabor del mismo. También muy recomendable la “Tagliata” de Angus acompañada de foie de pato (en buena cantidad).
De postres probamos tres: Tatín de manzana, pan con chocolate y chuco a la brasa, éste último, el que más nos gustó.
Tras la cena puedes disfrutar de unas copas y música en el jardín, ambiente muy agradable.
Personal muy atento y simpático, aunque se equivocaron dos veces con la cuenta, asi que mejor repasarla.
El sitio es muy bonito con lucecitas y decorado con maderas, muy rollo chill. la presentación de los platos tambien, pagas mas por el ambiente que por la misma comida, es un sitio com rollito donde ir sabiendo que las raciones son pequeñas i de precio elevado (de buena calidad eso si). El salmon estaba muy bueno, y el steack tartar tambien, la ensalada de higos y manzana no me sorprendió.
fuimos un sabado a cenar y estaba bastante vacio, tambien es a finales de septiembre y seguro que en verano esta llenissimo. Los camareros un encanto.
Teníamos reserva para cenar. Nos sentamos y pedimos los platos. Al cabo de un rato llegó un grupo muy grande que parecían ser amigos de los dueños y de los camareros.
Nos llegaron los entrantes pero pasaba el tiempo y los principales no llegaban mientras la mesa de al lado que comentaba antes ya iba casi por los postres. No nos quejamos ni nada pero vino un camarero con una botella de vino diciendonos que habían tenido un problema informático y que por eso llegaban tarde nuestros platos. Le comentamos que no queríamos más vino, pues teníamos que conducir. Le sugerimos si podíamos llevárnosla pero nos dijeron que no.
Al cabo de un rato llegaron los platos que la verdad muy sin más… además, uno de nosotros había pedido rape que nos lo había sugerido el camarero diciendonos que salía igual de precio que uno de la carta pero cuando llegó la cuenta, para nuestra sorpresa, costaba 10€ más… eso no se puede hacer, al final estás engañando al cliente. Llamamos al encargado para contarle todo lo ocurrido, pues ellos mismos habían asumido el error ofreciendonos una botella de vino pero al decir que no queríamos más vino no nos ofrecieron ninguna otra cosa. Le sugerimos que nos podía quitar la botella que nosotros habíamos pedido pero nos dijeron que no que era más cara… finalmente nos invitaron a los postres. Aún así muy caro y algunos camareros bastante poco amables.
Es una pena, porque la verdad es que el sitio tiene encanto.
Finalmente, añadir que a ratos nos venían unas ráfagas de mal olor que no sabíamos que era, hasta que nos dimos cuenta de que era el perro grande que tienen por allí paseando… un poco desagradable la verdad.
Un lugar increíble en mitad de la naturaleza. Un espacio amplio, cuidado, bonito y con un encanto que a mi me enamoró la primera vez que fui.
Por las tardes es perfecto para poder tomar algo tranquilamente y ver la puesta de sol, con música y un ambiente relajado. Por las noches es ideal para cenar/tapear con las opciones que tienen. Y para culminar, las noches se convierte en discoteca al aire libre.
Un espacio versátil y muy bien pensado. Enhorabuena 🍾
Bastante decepcionado con la comida.
Servicio muy descontrolado, exigieron máxima puntualidad y nos hicieron entrar 20 minutos tarde.
Atención al cliente pésima, 30 minutos para tomarnos nota, descontrol total con los platos a la hora de entregarlos. Precio desorbitado para la calidad que dan, un jamon serrano en unos huevos parmentier alucinante .
Restaurante abierto con discoteca abierta muy bien preparada .
No repetiria, para tomar una copa puede estar bien.
Fuimos a cenar y la experiencia estuvo muy bien. Pedimos chuletón y varias raciones para compartir. Las croquetas no estaban muy cremosas y el resto bastante bueno todo. El servicio rapidísimo pero desorganizado a la hora de servir, el reparto no era del todo lógico. Los camareros, eso sí, muy atentos y educados, y una ambiente fantástico con música en directo