La Jaima Meccarola
A 1.63 km
Buscador de Coctelerías y Bares de Autor — Encuentra tu trago ideal
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En el directorio de Los Caños de Meca, sobresale OHANA, una entidad enfocada en Restaurante. Este negocio se encuentra en C. Pte., 259, dando servicio a la zona de . Para un servicio confiable, OHANA mantiene un compromiso claro hacia la excelencia en Restaurante. Para conocer detalles, es aconsejable contactar con OHANA.
El lugar es precioso, fuimos a comer después de un emotivo dia, para empezar llegamos y nos topamos con su camarero, chico de unos 30 años qué es el que nos atendió en TODO MOMENTO, el baño asqueroso sinceramente bater meado totalmente todo muy sucio, después pidiendo las bebidas preguntamos si por casualidad había patatas aliñadas sin ver la carta ya que había cosas fuera de menú y por si acaso y su contestación fue ( Lo has visto en la carta??) de muy muy malas formas, a la hora de la comida pedimos los platos y una de las cosas que pedimos fue que si podía poner la salsa de una hamburguesa aparte y empezó no se puede modificar, después una freidora rota no había nada posible de pollo porque todo se hacía en la freidora, por lo tanto le pedí un plato de patatas y le dije que aunque no se pudiera modificar que si podía pedir un huevo o algo aparte para poder comer ( éramos la única mesa allí sentada) y contesta sin modificar toma la comanda y se va salen una verduras todas requemadas , el pan bao bueno y termina de llegar los platos, se llega q la mesa y dice falta algo y le dije las patatas a lo que contesta NO LAS PEDISTE y le dije que sí y se puso déspota se dio la vuelta y las encargó, después pedimos dos cocacolas normales nos las trajo 0 y se lo dije y me contestó que qué hacía el que si la cambiaba pero con unas malas formas increíbles y mi tío antes que llegara la comida le dijo súper educado que si sabía cuánto quedaba para la comida para pedir una cervecita para comer y su constestacion no se allí están en cocina
A todo esto el camarero bebiendo cerveza y gatos cagando en la arena experiencia nefasta ojala ese camarero no sea el dueño porque se va a cargar el negocio
Bonito sitio con vistas espectaculares a la playa defaromtrafalgar cerca de Caños de Meca. Comida aceptable y buen ambiente
El tartar de atún me pareció salado más la salsa que le acompaña le da un sabor muy fuerte y con un punto salado.
El queso muy bueno, recomendable.
Un sitio espectacular para picar, vermutear o comer algo al lado de la playa.
La comida es típica y está buenísima. El ambiente es muy paradisíaco con música todo el rato que te hace parecer estar en una playa del Caribe comiendo en arena en los pies.
Cuando no tienes mesa para comer y pides algo para beber estando en barras exteriores o mesas altas has de ir pagando al momento.
Es un sitio muy recomendado si estás por Los Caños o alrededores.
Espectacular el sitio, la comida, el personal, comimos unas alcachofas confitadas, ensalada de aguacate a la parrilla, tortitas de camarones y un risoto de choco en su tinta. Todo riquísimo y para rematar un carpacio de piña y helado de limón y una torrija con pistacho. Muy muy recomendable. Para volver
Nos dejaron entrar con nuestra perra. La comida súper buena calidad. Pedimos el tartar trufado, la ensaladilla de gambas con huevo frito y rotos con tataki.
El sitio es espectacular tiene una zona con arena y otra tipo patio andaluz! La comida riquísima y los camareros excelentes! Se respira muy buen ambiente y suena muy buena música
Nos gustó mucho el restaurante, la comida estaba buena, lo único fue q el pan brioche estaba un poco duro, una pena pq el atún estaba muy rico.
Chiringuito a pie de playa, junto al faro de Trafalgar. Ambiente tranquilo con buen hilo musical. Como puntos negativos podemos destacar que los baños están poco cuidados y solo tienen cerveza del grupo Cruzcampo.
Pedimos unos huevos rotos con tataki de atún (6/10) y un brioche de descargamento de atún con mayonesa de trufa que nos robó el sentido (10/10).
Servicio cercano y amable.
Buen lugar para comer, o tomar un aperitivo en la Playa de Caños de Meca.
Totalmente recomendable.
Excelente comida y gran servicio
Llevamos varios años yendo a este lugar y a pesar de no darle 5 estrellas nos sigue gustando. Hemos notado que han cambiado la carta dándole un toque más sofisticado, hay que ir temprano porque suele estar muy lleno pero merece la pena por el ambiente y la comida. El tartar de atún es algo pequeño para su precio (unos 19€ creo recordar) pero con buena calidad. Las tortitas están muy ricas y grandes. El brioche de atún fue una rica sorpresa. También admiten mascotas. Seguiremos yendo cada verano y esperamos que no bajen la calidad.
Llegamos a comer y nos atendió el maître muy amable y como no se podía reservar esperamos en lista. Durante la espera nos tomamos un tinto en la barra. Una vez nos asignó una mesa tardaron más de media hora en tomarnos la comanda y cuando nos atendieron volvieron a tardar otra media hora en servirnos. Lo peor fue ver al camarero comer con la boca abierta mientras estaba de servicio.
La comida estaba deliciosa. Pedimos un brioche de atún y una hamburguesa que estaban espectaculares. Mis felicitaciones al equipo de cocina.
Una vez terminamos no me dio tiempo ni a pedir la cuenta cuando ya me estaban retirando los platos y ni nos preguntaron si queríamos postre. Eso nos dejó un poco ofuscados.
En definitiva, buena comida y variedad aunque un servicio pésimo.
Buen lugar para tomar unas cervezas o para comer o cenar. Al mediodía tienen una carta más extensa con servicio a mesa, por las noches la reducen pero aún así está todo de 10. Por las noches hay conciertos, dj y muy buen rollo
La cocina es realmente buena. Durante estos últimos años ha mejorado, pero lo más destacado es su personal. Son los mejores!!!
Un buen lugar para comer en los caños. Rica comida y excelente ambiente.
Quizás el arroz con atún demasiado sabroso en su elaboración. Lo mejor el atún con verdura a la brasa.
Por la noche tomaos algo allí mientras escuchábamos un grupo en directo.
Volveremos a probar otros platos y mejorar la puntuación.
NO VAYÁIS. Estuvimos todo el día y nos gastamos 106€ en comer más las copas. Cuando fueron las 23:31 nos dijeron que no nos ponían la re-cena (rollo copeo) aún sabiendo que llevábamos todos el día allí. Los camareros son unos CANIS impresentables. En el almuerzo le pedimos la segunda ronda de comida y el CAMARERO CANI nos dijo literal: “no tengo manos para atenderte”. UNA VERGÜENZA
Comer con los pies en la arena y el alma en paz
Este sitio es literalmente un privilegio: está en la misma playa del faro de Trafalgar. O sea, que mientras comes puedes ver el mar, oler el mar… y, si no tienes cuidado, hasta aliñar el plato con un poquito de arena (gratis, cortesía de la brisa marina 😄).
Probamos un atún que estaba tan bueno que casi le pedimos matrimonio. Fresco, jugoso y perfectamente cocinado. Comer allí, con los pies descalzos en la arena y la brisa del mar acariciándote la cara, es un lujo que ni en los catálogos de viajes.
El servicio, de 10: rápidos, amables y con buen rollo. Y cuando cae la tarde, el sitio se transforma en un planazo. Ambiente de tardeo súper agradable, con música, copas, y hasta familias disfrutando sin estrés. Un lugar donde puedes pasar el día entero sin que te entren ganas de mirar el reloj.
Volveremos. Con chanclas, hambre… y ganas de atún.
Lugar fantástico para escuchar música en directo y tomarte una cervecita o un cóctel. Hemos estado varias veces aunque nunca habíamos pedido comida o cena. Para cenar tuvimos que esperar 1 hora y la cocina tuvo una plaga de escarabajos voladores, a los cuales no se les podía hacer nada para quitarlos y se metían en la comida. Son cosas que pueden pasar cerca de la playa, pero que tienen que intentar cuidar.
Hay veces que un lugar te deja sin palabras… y este chiringuito en Los Caños de Meca fue uno de ellos. Nos sorprendió por la calidad excepcional y el cuidado con el que presentan cada plato a la orilla del mar. Aquí no solo se come bien, se disfruta de verdad.
Comenzamos con una ensaladilla espectacular, cremosa y sabrosa, pero con un toque distinto que nos encantó: el huevo, que le daba ese matiz especial y casero. Luego llegó el pan brioche con atún rojo de la zona, jugoso, con equilibrio perfecto entre dulzor y salinidad, simplemente delicioso. Pero la estrella, sin duda, fue la hamburguesa Ohana: un bocado brutal, con una salsa única que rompía moldes, de esas que recuerdas mucho después de haberla probado.
De mis favoritos en la zona, sin duda. Ya estamos deseando volver… y repetirlo todo.
Me gustó mucho, no lo conocía y es un sitio al que volveré seguro la próxima vez que me acerque por la zona. Está abierto todo el año, no solo en verano, y eso hace que siempre esté hasta arriba de gente. Estuvimos tomando unas cervezas, hay variedad de opciones para elegir de barril y de tercios, y también tienen opciones para comer. Los precios son un poco más elevados que en otros sitios, pero la ubicación y el ambiente que ofrece merece la pena. Buena atención.