La Terracita, Can Toy's Sunset Club
A 2.14 km
Buscador de Coctelerías y Bares de Autor — Encuentra tu trago ideal
Buscador de Coctelerías y Bares de Autor — Encuentra tu trago ideal
Dentro de la oferta comercial de Badalona, figura Masia Restaurant Talos Canyet, un negocio enfocada en Restaurante. Este negocio se encuentra en Carrer de Lloret de Mar, 2, atendiendo a la zona de . Si buscas calidad, Masia Restaurant Talos Canyet mantiene un compromiso firme hacia la excelencia en Restaurante. Aquellos que requieran Restaurante pueden acudir a Masia Restaurant Talos Canyet para recibir asesoramiento.
Fuimos a celebrar el cumpleaños de mi hija y fue expectacular en todos los sentidos,una cocina exquisita y un lugar muy bonito ,servicio de camareros inmejorable,asi q volveremos encantados.
Nos encanta comer allí,la comida esta.. todo buenísimo( la ultima vez el arroz caldoso con bogavante..un 10 imposible mejorar ese plato)el ambiente...fantástico para disfrutar de la familia y amigos,servicio... excelente tiene unos camareros/as excepcionales,te hacen sentir como en casa.
Para mi,unos de los mejores restaurantes de la zona.
Buen restaurante, variedad en comida y buena, tienen también un menú si no quieres carta, mejorable el servicio, algo despistado. Instalaciones espaciosas y muy cuidadas, espacio exterior con jardín y sala de karaoke. Precio algo elevado.
Recomendable. Ideal para cenas de Navidad en grupo en Badalona, con menú cerrado, ambiente animado y un servicio que aguanta el tipo incluso cuando el local está hasta la bandera. En Masia Restaurant Talos Canyet se viene a comer bien, a celebrar y a no preocuparse por nada más que llegar con hambre.
El menú de Navidad ronda los 45 euros, con dos bebidas incluidas, y lo cierto es que la relación calidad-precio está bastante bien teniendo en cuenta el contexto festivo. No es alta cocina de autor ni pretende serlo, pero sí cocina bien ejecutada, platos reconocibles y raciones generosas. Desde entrantes correctos hasta principales cumplidores —carne bien hecha, guarniciones clásicas—, todo fluye sin tiempos muertos ni descontrol, algo muy de agradecer en fechas así.
Mención especial al servicio, que fue sorprendentemente ágil y amable pese a tener el restaurante lleno hasta el último rincón. Personal atento, sonriendo (milagro navideño) y sin dar sensación de caos, que en estas cenas multitudinarias ya es medio aprobado asegurado.
El ambiente acompaña: mesas largas, ruido controlado dentro de lo posible y ese aire de masía que encaja perfectamente con celebraciones familiares o de empresa. Las fotos ayudan a hacerse una buena idea de lo que llega al plato: presentación sencilla, sin fuegos artificiales, pero honesta.
En resumen, Masia Restaurant Talos Canyet es una opción recomendable para cenas de Navidad, donde todo está pensado para que la velada funcione sin sobresaltos. No sorprende, pero cumple. Y en Navidad, cumplir ya es bastante.
Lamentablemente, nuestra experiencia en Talos Cañet fue bastante decepcionante. Habíamos celebrado cumpleaños en años anteriores sin ningún problema, pero esta vez nos informaron de forma sorpresiva que no podíamos comer nuestro pastel dentro del local, debido a una supuesta intoxicación anterior. Lo más frustrante fue la actitud del personal: el responsable se mostró grosero y, en lugar de ofrecernos una solución amable, nos trató con desdén y poca empatía. Incluso, cuando pedimos un cuchillo para cortar el pastel fuera del local, la respuesta fue poco profesional y bastante desagradable.
En resumen, la falta de comunicación y el mal trato recibidos hicieron que nuestra celebración se viera empañada. No recomendaríamos este restaurante para eventos especiales.
Lamentamos su mala experiencia en nuestro local, pero desde un principio se le explicó que no se puede traer nada de afuera del restaurante, al principio lo entendieron, pero por lo visto no, incluso se le dijo que si no querían tener una mala experiencia respetaran las normas del restaurante, al pedir el cuchillo que nombráis, fui con la mejor de las intenciones pero una de vosotras dijo algo muy desagradable, eso no lo comentas en tu reseña, y por ella no les daría en el gusto, tampoco cometas que al irme rompisteis una copa según vosotras sin intención de hacerlo, tampoco comentas que insinuasteis que habíamos escupido en vuestros cafés, vamos que fuisteis bastante mal educadas y si no volvéis no hacen un favor clientas como ustedes no nos interesan.
Menú de media, quizás fui la semana que no me gustaba tanto la comida, servicio muy bueno, son muy amables
A mi parecer esta bien , se come mas o menos bien ,buena atención , pero me parece de muy mal gusto que pagando una cuenta de 300 eu donde eramos 3 personas , me cobren un chupito de hierbas , despues de ya aver pasado la cuenta .
Nunca mas volveré gracias por le servido
Celebramos un cumpleaños y lo pasamos muy bien en la sala del karaoke con mucho ambiente y divertido, la atención fue muy buena por parte de las camarera/os que nos atendieron y la comida contundente, para volver a ir, eso sí el lugar es precioso...🥰
En Correos hemos decidido celebrar la cena de empresa en Talos Canyet y ha sido todo un acierto.
Super bien atendidos por parte del personal, que han sido muy amables. La comida riquísima y buenas raciones. El sitio espacioso y los jardines son una maravilla para eventos grandes. El karaoke divertidísimo y un plus para hacer de las celebraciones algo diferente y único.
Todo un privilegio aquí en Badalona
Gracias, volveremos!!!
La experiencia con este sitio es nefasta. Sábado noche, cena de cumpleaños. Mi amiga reserva por la mañana. Nos disponemos a coger el coche para ir a cenar y mediante un e-mail nos comunican que "está todo lleno, imposible aceptar la reserva" ¡A 30 minutos de la hora solicitada!
Es la segunda vez que tenemos una experiencia desagradable con este sitio. Está claro que no volveremos.
Reserva para un cumpleaños un sábado noche. Estamos tomando algo y a falta de medua hora para la reserva ya hecha y dispuestos para irnos al restaurante, nos anulan la reserva. "Todo lleno" es la respuesta a través de un correo, ys ni la valentía de hacerlo por teléfono dando la cara. Digo yo, es lógico aceptar reservas que luego no puedes atender y a falta de media hora anularla?
Hace ya un tiempo, cenamos, pedimos uns copa y uns vez pedida, en menos de 5 minutos nos dicen que cierran y que nos dan vasos de plástico para echar la bebida. Dijimos que no íbamos más y está vez, íbamos porque el cumpleaños era de una chica y estábamos invitados. Está claro donde no reservar, donde no ya que dos veces, dos acciones inaceptables.
Fuimos ayer a cenar por primera vez y la verdad que salimos encantados. El servicio muy bueno y atentos, la comida excelente y el ambiente fantástico, no tengo ninguna pega además puedes aparcar en la puerta. Nos tomamos unos cócteles después y espectaculares hacia mucho tiempo que no me tomaba tan agusto un cóctel. Repetiremos seguro. Gracias equipo por la experiencia!
Masia ubicada en lo alto de Badalona con espléndidas vistas a Barcelona. Cuenta con varos ambientes, chillout, sala restaurante-baile, privé, y jardines donde sentarse y tomar una copa. Cuando acaban las cenas comienza el baile. El personal es muy simpático y atento. Para disfrutar de la zona exterior mejor de noche. En cuanto a la cena yo hice un tapeo muy amplio y no falló nada, todo correcto. Mejor reservar.
Buen sitio para celebrar Halloween,y para comer en cualquier momento.Masia con mucho aparcamiento gratuito,pero hay que ir pronto sino se llena.Mejor llamar para reservar.Tiene terraza y ponen música para que puedas bailar.Trato amable y cordial.Rapidez en el servicio.El menú de Halloween nos costo unos 42 euros por persona,aunque solo había 4 primeros y 4 segundos para elegir,poca variedad creo yo.Pero todo estaba bueno
Fuimos a celebrar el cumpleaños de mi padre y tanto el trato en mesa como la comida estaban muy ricos, hasta ese momento ninguna pega, pagamos y al salir vemos un futbolin en el cual nos disponiamos a jugar unas partidas antes de irnos.
Metemos la moneda y suponemos que el me anismo no estaria del todo correcto y solo aparece una bola, le comunico a un empleado lo sucedido y su respuesta es que lea las instrucciones, como si no hubiera visto un futbolin en mi vida, amablemente asiente con la cabeza como que hemos perdido el euro, si despues de comer 7 personas no con capaces de recoger un miserable euro para poder jugar al fubolin ya dice mucho de como son.
No jugueis, que os estafaran ✌️
Restaurante con una terraza bonita y agradable. El servicio es muy amable y se come un menu de medio dia bastante correcto por 17,5€. Ademas tiene parking para los clientes
Comida muy salada, pero buena. Los pulpitos no eras buenos. Hay mucho ruido y un poco de calor. Pedimos una mesa grande y nos juntaron una mesa redonda con una alargada, dándose la espalda 4 comensales. Es muy caro. El grupo era de 17 personas y tuvimos que pedir un pica pica de menú y no como en otros restaurantes de poner un pica pica y un segundo plato. No lo recomiendo para grupos grandes y vuelvo a reiterar que la comida estaba muy salada. Gracias, el servicio bueno y atentos.
Gracias por compartir su valoración y comentarios. Nos alegra que haya encontrado la comida en general buena y el servicio atento.
En cuanto a lo que menciona de la comida salada y los pulpitos, tomamos nota para revisarlo internamente con cocina, ya que nuestro objetivo es que cada plato salga en su punto y mantenga la calidad que caracteriza a nuestra carta.
Sobre el calor, es importante aclarar que ustedes estaban en terraza exterior, donde disponemos de ventiladores en el techo distribuidos por todo el espacio. La temperatura, sin embargo, depende de la climatología de cada día. Para quien lo prefiera, también contamos con salones interiores climatizados con aire acondicionado.
Respecto a la mesa, en grupos grandes como el suyo (17 personas) es habitual combinar mesa redonda con mesas cuadradas para poder ampliar y que la mayor parte de los comensales puedan verse. tal vez los dos comensales del final de la redonda al alargar estén con un ángulo no exacto,, pero nunca nadie de espaldas.
Sobre el menú, en nuestra web están disponibles varias opciones adaptadas a grupos: solo pica-pica, pica-pica más principal, o primero y segundo plato, etc. La elección corresponde a la persona que organiza la reserva, de modo que en ningún caso se trató de una limitación impuesta y los precios constan en los mismos.
En cuanto al nivel de ruido, entendemos su percepción. Al tratarse de un espacio muy grande, los fines de semana suele llenarse y hay más ambiente, lo que puede dificultar la conversación en mesas numerosas. Aun así, intentamos que el servicio sea siempre ágil y atento para compensar esa circunstancia.
Por último, respecto al acceso para sillas de ruedas, sí lo disponemos: tenemos rampa adaptada que se instala a demanda y, además, contamos con plazas de aparcamiento para personas con movilidad reducida en la misma entrada.
De nuevo, le agradecemos que valore la atención del personal y el servicio recibido, y esperamos que en una próxima visita podamos ofrecerle una experiencia aún más satisfactoria.
He visitado este restaurante en varias ocasiones y, aunque la comida me ha parecido buena, esta última experiencia fue bastante decepcionante en cuanto a la atención y el trato recibido.
Hice la reserva para 8 personas a través de una plataforma online que no era la web oficial del restaurante. Al final, fuimos 9 personas, solo una más, algo que no debería ser un gran problema para un local de este tipo. Sin embargo, desde nuestra llegada, todo fueron pegas. Al llevar una tarta para celebrar un cumpleaños, nos informaron —de forma poco amable— que, por política del restaurante (a raíz de un caso anterior de problemas alimentarios), no aceptan ningún tipo de alimento externo, incluida la tarta. Nos dijeron que “deberíamos haberlo mirado en su web”, aunque la mayoría no entra a mirar cada norma cuando hace una reserva rápida.
A pesar de ello, accedimos a no comer la tarta dentro y aceptamos sacarla solo para cantar el cumpleaños feliz, como nos ofrecieron. Pero cuando quisimos hacerlo, ya no quisieron poner la música del restaurante “porque ya había pasado la hora” para eso… algo que nadie nos advirtió. Nos tocó cantarlo nosotros, sin música, mientras la tarta seguía en su nevera.
Al pedir un cuchillo para poder cortarla y comerla fuera, tampoco nos lo facilitaron. Nos dijeron que tampoco podíamos comerla en el parking ni en las inmediaciones, lo cual nos obligó a marcharnos bajo la lluvia para poder terminar la celebración. Todo esto nos dejó muy mal sabor de boca, especialmente porque no pedíamos nada fuera de lo común, solo un poco de flexibilidad y empatía.
Además, al llegar, se notó cierto malestar por parte del personal al tener que añadir una silla más, pese a que solo era una persona extra. También cuestionaron la entrada de un carrito de bebé, diciendo que solo permitían niños a partir de 3 años. Afortunadamente, al final lo permitieron, pero todo fue a base de insistencia, lo que no ayuda a sentirse bien recibido.
En resumen: la comida estaba bien, aunque no hay mucha variedad y los precios son elevados. El problema no es la cocina, sino la falta de flexibilidad, la rigidez extrema con sus normas y la actitud poco acogedora del personal. Lamentablemente, no creo que repitamos. El único que nos atendió super bien fue un chico, las demás no. Lo sentimos.
Sentimos que su experiencia haya sido decepcionante. Vamos a responder para aclarar malentendidos, ya que lo ocurrido difiere de lo que comenta.
Al llegar las tres primeras personas y ver que llevaban una tarta en la mano, se les informó con calma y empatía, durante una conversación cordial, que por responsabilidad alimentaria derivada de un caso previo de intoxicación ajeno al restaurante, no aceptamos alimentos externos, incluidas las tartas, y que está publicado en nuestra web. Entendemos que no siempre se consulte al reservar, pero constaba en ella. Además, se trataba de una tarta casera que incrementa los riesgos y, como responsables de todo alimento consumido en nuestro recinto, debemos garantizar su seguridad, por lo que no permitimos el consumo de productos cuya manipulación y conservación desconocemos.
Durante años aceptamos tartas externas, pero desde lo ocurrido, y para proteger a clientes y negocio, incluso hemos creado un departamento de repostería. No es falta de empatía, sino una medida necesaria para la seguridad de todos.
Tras la explicación les ofrecimos sacarla para soplar las velas y retirarla sin consumirla, pero finalmente nos indicaron que la guardáramos y que no era necesario sacarla.
Parte del grupo llegó tarde y de forma escalonada, lo que retrasó tomar la comanda —tal y como nos reconocieron— y terminaron sobre las 00:10–00:15, cuando ya se habían servido todas las tartas del resto de clientes y la mayoría estaba en el interior, en el karaoke.
Si hubiéramos sabido con anterioridad que querían sacarla, habríamos buscado una alternativa, aunque fuera fuera del horario habitual. Por la gran cantidad de celebraciones, las unificamos en momentos concretos para no incomodar a clientes ni vecinos con canciones a deshoras en terrazas.
Tampoco entendemos por qué dicen que cantaron sin la tarta, cuando estaba en sus manos en el momento en que pidieron el cuchillo y la música, por lo que no permanecía en nuestra nevera. Ni se les negó cortarla. Lo indicado es que no podía consumirse en el local, parking o zonas anexas, ya que seguiríamos siendo responsables del alimento, y se les ofreció cortarla antes de salir, aunque luego otro camarero les entregó un cuchillo.
En ningún momento se obligó a nadie a marcharse bajo la lluvia; el servicio terminó con el cierre del restaurante. La lluvia comenzó sobre las 2:00 h, con el local ya cerrando.
En cuanto a que “al llegar se notó cierta molestia por añadir una silla más”, aclaramos: ustedes colocaron la silla extra en un sitio que habría dejado el carrito de bebé separado de los padres y en zona de paso peligrosa. Para que estuviera junto a ellos y en lugar seguro, hubo que reorganizar toda la mesa en plena hora de servicio: mover mesas, recolocar a la persona nueva, apartar el palo de la sombrilla y ubicar a la pareja con el bebé en un lateral protegido. No era solo añadir una silla; con aviso previo habríamos asignado otra mesa más amplia y adecuada. Todo se hizo para proteger al bebé. Por eso, resulta injusto y grave afirmar que “no aceptamos niños menores de 3 años”. Es totalmente falso y lo desmentimos de forma rotunda.
Sobre que “no hay mucha variedad”, sorprende leerlo: nuestra carta cuenta con más de 150 platos distintos, sin incluir postres, además de entre 10 y 15 sugerencias semanales. Disponemos de arroces, fideuás, carnes, pescados, hamburguesas, tapas y mucho más.
Comprendemos que la presión del momento pudiera generar malentendidos, pero leer sus comentarios nos resulta decepcionante y triste, además de demostrable como erróneo. Algunas afirmaciones, como que se pidió permiso para la entrada del carrito o que solo aceptamos niños a partir de tres años, son falsas y especialmente graves, pues nunca han formado parte de nuestra política ni de lo ocurrido.
Lamentamos que su experiencia no haya sido la esperada y confiamos en que nuestras aclaraciones le permitan comprender lo ocurrido y el empeño que ponemos en atender con respeto y dedicación.
Trato excelente, un ambiente muy bueno. Cogimos el menú de fin de semana y una tapa, comentar que las tapas son muy grandes, en nuestro caso probamos chocos, riquísimos!! Del menú los calçots, alcachofas, callos y secreto a la brasa todo estaba muy bueno. De postre recomiendo la tarta a las tres leches. Volveremos!!
¡Muchas gracias por tu reseña! Nos alegra saber que disfrutaste del menú y de nuestras tapas generosas. Los chocos y los postres siempre son un acierto, y nos encanta que te haya gustado la tarta tres leches (la volveremos a hacer para tener de sugerencia 😉) . Estaremos encantados de recibirte de nuevo. ¡Os esperamos con los brazos abiertos!
Los camareros son amables y nos hicieron sentir genial. La comida estaba riquísima; probamos croquetas de carrillera, fideuá, nachos completos, solomillo con salsa de foie, rabo de toro, pan con tomate, coulant mixto y arroz con leche, ¡todo estaba buenísimo! El lugar es muy bonito y perfecto para pasar un buen rato
¡Muchísimas gracias por tu comentario! Nos agrada saber que disfrutase tanto de la comida como del ambiente y el servicio. Nos encanta saber que cada plato fue de tu agrado, y esperamos verte pronto para que sigas descubriendo más sabores. ¡Vuelve cuando quieras!