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Para los residentes de Gijón, Restaurante Sidrería El Llavianu representa una opción de referencia en el ámbito de Restaurante. La dirección de Restaurante Sidrería El Llavianu en Plaza Cdad. de la Habana, 11 lo posiciona como un lugar estratégico para Restaurante asturiano. La comunidad han valorado a este negocio con 4.3 estrellas. Para conocer detalles, es aconsejable visitar Restaurante Sidrería El Llavianu.
El sitio está bien. Suelo dejarme asesorar pero en este sitio ,... creo asesoran en beneficio para ellos. Un cochinillo para 5 precio 160€.... sin ser nada del otro mundo. La piel difícil de cortar, nada crujiente. Casa Cándido en Segovia cuesta menos. 2 ensaladas 34€. Nos sobró una entera (también ecomendadas por el camarero y sin ser nada del otro mundo). 3 postres y bebiendo agua y refrescos 230 € en total un día de semana.... El sitio, el trato,.. está bien. Pero la relación calidad precio en mi caso y dejándome asesorar por el camarero muy mala.
Hemos estado comiendo el fin de semana en esta sidrería y ha sido una experiencia sensacional. Desde el primer momento, con la recomendación del camarero sobre la cantidad que queríamos pedir, que iba a ser demasiado. Al final pedimos media parrillada de marisco y el cachopo Joel. Todo ello más que suficiente para las tres personas que éramos. No pudimos con los postres. Los precios dentro de la media. Sin duda, una muy buena opción si te encuentras por las inmediaciones.
Ambientazo y comida de 10. Un personal que lo clava: cercanos, rápidos y con buen rollo. Sitio para ir a disfrutar. Si vas Gijón es parada obligada. Planazo asegurado.
Fuimos cinco personas con un perro en la terraza y la experiencia fue excelente. La atención de los camareros fue de 10, especialmente la de Carlos, que es pura profesionalidad (si hubiera una carrera de hostelería, él tendría el doctorado). La comida estaba muy buena, con una relación calidad-precio estupenda. Incluso el café estaba delicioso. Muy recomendable.
Nos lo recomendaron. Un acierto total, comimos unas almejas para compartir que eran enormes y fabulosas. Pedimos después una lubina salvaje con gambones, necoras y navajas en salsa americana . Excelente pero hubiesen comido cuatro tranquilamente. A mencionar la atención súper profesional de Carlos.
Recomendable cuen por cien.
Con una relación calidad-precio muy buena, y un personal amable, lo convierten en un lugar muy recomendable. Nos invitaron a 2 entrantes, pedimos una tabla de embutido y un cachopo, y nos fuimos con pena de no probar los postres, ya que estábamos llenisimos (éramos 2 adultos y una niña). Y lo más importante, no nos metieron prisa para dejar la mesa libre. Una maravilla.
Local amplio con varios comedores y terraza exterior, con una carta amplia y variada.
Para empezar a hacer boca nos trajeron un revuelto de encurtidos y un paté de cabracho, detalle que se agradece.
En cuanto a la comida, almejas espectaculares y una salsa para mojar pan sin parar. Lo mismo el pixin, cocinado en su punto y ración más que generosa.
En cuanto a las carnes, el solomillo diamante no decepciona, siendo una carne sabrosa y con una textura excelente, al igual que las carrilleras (ración enorme) muy bien cocinadas y sabrosas, aunque algo secos los trozos de mayor tamaño. Los cachopos, generosos también, aunque el de provolone un tanto insípido.
Hasta aquí lo positivo porque negativo hubo y fue la incompetencia del camarero que nos atendió,tardó en tomar nota de los postres, nos tiró literalmente tres helados en un plato en un extremo de la mesa, y nos dejó sin una tarta de queso y una copa de helado que habíamos pedido. Para pedirle la cuenta otra odisea, porque era imposible que nos hiciera caso (una pareja que estaba al lado estaba quejándose de lo mismo). Una pena que una comida que estaba resultando muy placentera acabara así, porque el resto del personal sí que se veía que estaba a la altura.
Experiencia gastronómica positiva, experiencia en cuanto a servicio, muy mejorable.
Buenísima atención de los camareros, rápidos y amables. Comida muy buena y abundante y calidad-precio de 10. De lo mejor de Gijón
Había ido hace años cuando estaban en El Coto y nada que ver con lo que es ahora. Fuimos hoy y la experiencia fue muy floja. De tapa ponen un jamón que es malo no, lo siguiente: saladísimo y de muy mala calidad. Pedimos la parrillada de carne, que se supone es una de sus especialidades, pero los cortes eran malos, con muchos nervios y apenas se distinguía un tipo de carne de otro.
La ensalada de lechuga, tomate y cebolla fue otro desastre: casi todo cebolla, con una lechuga iceberg rancia que da vergüenza servir y además cobrar por ella.
El servicio fue lentísimo, aunque los chicos eran amables, se notaba mucha falta de organización. En general, no repetiríamos. Una pena, porque antes lo hacían muy bien y ahora la calidad y la atención han caído muchísimo.
Restaurante totalmente recomendado. La comida está exquisita. El trato fue excelente, los camareros super atentos en todo momento, siempre pendientes de que todo estuviera perfecto. Da gusto encontrar sitios así, donde comes genial y te sientes realmente bien atendido. Volveré sin pensarlo.
Pedimos las croquetas de buey (20€) y el cachopo tradicional de jamón y queso (35€). No estaban malos ninguno de los dos platos pero el cachopo se puede mejorar bastante. Hemos comido cachopos mucho más baratos y con una mejor elaboración para nuestro gusto. En cuanto a las croquetas estaban buenas pero tampoco volveríamos a pagar 20€ por ellas. En cuanto al servicio, aquí si que no tenemos pega ninguna ya que nos han tratado increíblemente bien, super atento el camarero y muy muy cercano.
Hicimos menú (nos cobraron suplemento por estar en la terraza que no se puede hacer menú pero porque teníamos perro y no podíamos estar dentro (en transportín dejan pero mi perro pesa 25kg)). Menú muy abundante de cantidad pero justo de sabor. Lo recomiendo para una comida de diario, no para algo ‘especial’. El lugar no tiene ningún encanto. Los camareros bien.
Comida espectacular ,ambiente 10 y servicio dado excepcional. En mi caso personal nos atendió Hector ,tipo estupendo educado, atento y muy profesional en toda la comida. Mil gracias!! Muy recomendable!!
Gran cena con cachopos espectaculares. El camarero no confiaba en nos comiésemos todo lo que pedimos y lo sorprendimos. Ir con 8 deportistas a cenar puede romper récords!! Todo riquísimo, servicio muy profesional y rápido y acorde al precio.
Muy bueno todo, fuimos de casualidad, no conocemos ningún sitio para comer en esta zona y vimos buenos comentarios. Nos atendieron de 10, aperitivo de aceitunas, pastel de cabracho muy suave y de muy bien sabor. Para comer cecina de buey, no la había probado, y nos gustó mucho; para completar un chuletón tomahawk de 1'600 kg delicioso, un pelín crudo para mí gusto pero era para compartir, buen corte de carne, buena textura. Repetiremos
No puedo estar más contento con nuestra visita a El Llavianu. Fue una auténtica gozada de principio a fin. El servicio es rapidísimo y los camareros son superatentos y amables, da gusto encontrar sitios así.
Pedimos varios entrantes y nos encantaron todos. Las volandeiras (¡vienen 10, y qué ricas!) son impresionantes, y los chipirones fritos estaban en su punto. Pero lo que realmente nos dejó sin palabras fue el cachopo. ¡Era tan enorme que, siendo solo dos personas, nos sobró! La carne estaba tiernísima y el jamón... ¡de una calidad excepcional! Todo perfectamente acompañado de una deliciosa sidra que nos sirvieron con maestría.
Para rematar, pedimos la tarta de la nieta, y estaba simplemente espectacular. Es el broche de oro perfecto para una comida memorable.
En resumen, la calidad de la comida, el trato excelente y el servicio ágil hacen de este lugar una parada obligatoria en Gijón. Totalmente recomendable, volveremos sin dudarlo.
Muy buena experiencia en nuestra primera vez en Gijón. Comida de buena calidad y cantidades generosas. Destacar la parrillada de marisco, la lubina al horno y los postres caseros.
Muy recomendable!!
Para empezar nos pusieron unos entrantes.
Depues pedimos la comida y entre medias nos pusieron unos platillos.
A la hora de traernos la comida todo genial, a merecido la pena fuimos 8 personas y no podíamos ni comer más hemos acabado llenísimos todos.
Los camareros de 10 todos son muy profesionales y muy educados.
Si queréis comer bien venir aquí.
El restaurante está bien, aunque los precios no son muy asequibles, algo caro, pero también hay que decir que
los platos compensan porque son bastante generosos, así q recomiendo que no cometáis el mismo error de pedir platos de picar antes de una mariscada, el marisco y la comida es bueno.
Hubiéramos agradecido que el camarero nos hubiera avisado que estábamos pidiendo mucha cantidad. Creemos que hubiera sido lo correcto por su parte.
Excelente producto en una sidrería típica. Ver los mariscos o las carnes en el expositor te dan una idea,de que esa calidad de producto, al llegar a la mesa va a ser espectacular. Dejarnos aconsejar por Fonseca fue un acierto total. El servicio cordial y cercano. Sin duda para repetir. 10 de 10