Coctelería Mala Fama
A 0.05 km
BebidasSingulares — Directorio de Coctelerías y Barras de Autor
BebidasSingulares — Directorio de Coctelerías y Barras de Autor
Dentro de la oferta comercial de Aguadulce, sobresale La Época de Maricastaña, una entidad enfocada en Bar. Localizado en muelle de la ribera 10C puerto deportivo, La Época de Maricastaña es accesible para aquellos que buscan Cafetería. Ostentando una puntuación de 4.3 basada en 1698 reseñas, La Época de Maricastaña demuestra el respaldo de sus clientes. Para conocer detalles, es aconsejable contactar con La Época de Maricastaña.
Consulta nuestra sección de precios antes de contratar. Descubre cuánto deberías pagar y qué incluye el servicio en tu zona.
¿Comparando opciones? Descubre nuestro ranking actualizado con las Top 3 mejores Bar en Aguadulce.
Una sorpresa ver cómo un Sábado mediodía con buen tiempo este local solo tenía 5 mesas ocupadas.
Después de comer allí hoy lo entiendo, han sido caros para lo consumido, un poco lentos teniendo en cuenta la gente que estábamos allí y la calidad de la comida es lo único que ha bajado poco.
Buen sitio en el puerto de Aguadulce, terraza abierta al puerto. Conviene reservar ya que siempre está a tope, más en verano.
Su personal amable y simpático siempre nos ofrece un buen servicio.
Han actualizado la carta, con opciones variadas y precios medios.
Por ejemplo la tosta de pulpo ahora es la mitad que antes y el precio se mantiene, así con varias cosas, por eso pierde una estrella.
Recomendable.
CARO y POCA CANTIDAD,Fuimos a cenar apenas habia mesa s ocupadas y tardaron 20 minutos en traer a comida casi 30 euros por un poco de carne y unas pocas patas,a pesar 3.90 por una copa de vino sin tapa,seguimos con el postre y no se arreglo 7 euros por un poco de helado y un pequeño culat.
Un descubrimiento, fui a desayunar una mañana porque estaba al lado de mi gimnasio y la verdad que muy muy satisfecho. Si miras la carta te das cuenta rápidamente que tiene muchísima variedad tanto para desayunos como para comidas, me pedí una tostada de huevos revuletas y la verdad que estaba exquisita. Me atendió un camarero rubio que fue súper amable todo el rato y siempre iba con una sonrisa, se notaba de lejos sus ganas de trabajar y de que el cliente estuviera satisfecho. Además, el sitio es super acogedor, donde puedes disfrutar de vistas al puerto en la terraza mientras te tomas tu desayuno tranquilamente. Estoy seguro de que repetiré muchas más veces cada vez que quiera un delicioso desayuno.
Comida buena.
Servicio muy muy mejorable.
Mesa sucia que no limpiaron para servirnos.
Poco atentos para la comanda.
Patatas de la Smash burguer frías.
Pedimos alioli nos dicen que lo traen y no lo traen.
Pedimos una cerveza y no la traen pero luego la meten en la cuenta.
Para pedir el postre que al final no lo pedimos tuvimos que llamar 4 veces al camarero. La 4ª a gritos por si por vergüenza al menos ya nos atendían y ya pedimos la cuenta lógicamente.
He ido en otros momentos y han estado mucho mejor. Al entrar nos dijeron que nos sentaramos donde quisiéramos, y al sentarnos en un sofá, como era una mesa para 4 y éramos 2, nos pidieron que nos moviéramos. Hasta ahí entiendo que puede ser falta de comunicación entre compañeros. Pero llega el punto en que le pides a uno, y al servirte otro, faltan cosas. Puede ser algo puntual, entendible. Aún así, siempre que voy pido lo mismo, unas tostadas de Salmón y un café con leche y leche condensada (barraquito, leche y leche, canario...) y desde hace un tiempo, cada vez sirven menos salmón, las nueces ya ni las trocean y el queso cada vez se nota menos... para mí, es un sitio para desayunos que siempre me ha encantado pero que va perdiendo poco a poco.
Pésima atención. Siendo clientes habituales, estuvimos un domingo por la tarde 6 personas, con un camarero en todo el establecimiento más otro chico que estaba en la barra. Había mesas libres, no es que estuviera a reventar. 40 minutos esperando y encima el chico nos atendió con mala cara y desgana. Pero es que encima nos fuimos sin consumir nada porque ni nos tomaron nota. Pedimos el libro de reclamaciones y el chico nos puso la excusa de que no lo encontraba. En fin, una decepción como un local tan acogedor y con mucho potencial se devalúa por este tipo de cosas...
Cenamos muy bien en María Castaña. La comida estaba buena y bien presentada. Nos asesoraron estupendamente a la hora de pedir, acertando en todo. El servicio fue atento y amable. En general, una experiencia muy buena y totalmente recomendable.
Fuimos al lugar por recomendación y nos fuimos muy defraudados. La comida no es de muy buena calidad pero aún fue peor la atención de los camareros, en ningún momento estuvieron atentos a la mesa, tuvimos que levantarnos a la barra para preguntar si podíamos coger postre después de un buen rato con los platos vacíos encima de la mesa y para finalizar tuvimos que volver a levantarnos para pedir la cuenta. En todo momento se encontraban ausentes del local, parecerían escondidos…😟
Fuimos a cenar y nos encantó, además de las vistas al puerto, la comida estaba buenísima toda, recomiendo el brioche de costilla
Estuve en este sitio por recomendación y no volveré a repetir… pedimos lo siguiente:
Una hamburguesa smash que la carne era de todo menos ternera, me supo a masita de salchichón y los demás ingredientes que llevaba muy ridículos para el precio que valía.
Un tataki de vaca con noodles, poca cantidad de fideos, la carne estaba buena de sabor pero con mucha mucha grasa, se supone que cuando comes unos noodles es para no estar desperdigando el plato… adjunto fotos…
Y de bebidas solo fue una copa de vino y una cerveza. TOTAL: casi 40 euros!!! Precios desorbitados para lo que es y calidad 0 porque si al menos estuviera bueno… salimos con hambre y estafados 😔
Un sitio muy chic, con una decoración de gran gusto y camareros muy amables. Además, tiene unas bonitas vistas al puerto de Aguadulce.
Como puntos a mejorar, en mi caso, el pan del sándwich de costilla no parecía del día y tenía un sabor a pasado. Por otro lado, la piña colada la sirven en una bolsa de plástico en lugar de en un vaso de cristal, lo que complica disfrutarla con comodidad, especialmente considerando que cuesta casi 8 €. Con una mejor presentación sería mucho más agradable.
A 0.05 km
A 1.58 km
A 2.23 km
A 2.48 km
A 7.89 km
A 8.87 km
A 8.97 km
A 9.1 km
A 9.14 km